El Consejo de Ministros ha aprobado el I Plan de Acción para la gestión sostenible de las materias primas minerales 2026-2030, una hoja de ruta estratégica que movilizará 414 millones de euros de inversión pública y que busca reforzar la autonomía estratégica de España y de la Unión Europea en el abastecimiento de recursos minerales clave para la transición ecológica y digital.

El Plan contempla 34 actuaciones interdepartamentales agrupadas en cuatro grandes ámbitos: medidas regulatorias, sectoriales, transversales y de impulso a la I+D+i. Entre sus ejes prioritarios figuran la autonomía estratégica, el fortalecimiento industrial, la circularidad y la gestión sostenible de los recursos. Además, se alinea con el Reglamento europeo de materias primas fundamentales (CRMA) y con el II Plan de Acción de Economía Circular.

Uno de los elementos más destacados es la puesta en marcha del Programa Nacional de Exploración Minera 2026-2030 (PNEM), dotado con 182 millones de euros, lo que lo convierte en el primer programa de estas características en cinco décadas. Este programa combinará nuevas tecnologías de exploración, cartografía, estudios geofísicos y geoquímicos, sondeos y modelos predictivos con inteligencia artificial, incorporando también una línea específica para el aprovechamiento de residuos mineros.

La nueva estrategia incorpora igualmente medidas relevantes para el sector extractivo y transformador, como la actualización del Real Decreto 975/2009 sobre residuos de industrias extractivas y rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras, la modificación de la Ley de Minas y el avance del nuevo Reglamento de seguridad minera. También prevé actuaciones vinculadas a la restauración de espacios degradados, la valorización de balsas y escombreras, la recuperación de materias primas de equipos electrónicos y la identificación de necesidades formativas.

Para el sector de la piedra natural, este nuevo marco estratégico adquiere una relevancia especial también por el trabajo desarrollado por PRIMIGEA, confederación que representa a los distintos subsectores de las materias primas minerales no energéticas, extractivas y transformadoras, y que ha participado activamente desde el inicio del proceso aportando conocimiento técnico, experiencia industrial y una visión empresarial orientada al interés general.

Desde el Clúster de la Piedra Natural, esta aprobación se interpreta como una señal clara del creciente peso estratégico de las materias primas minerales en las políticas nacionales y europeas, así como una oportunidad para seguir impulsando la competitividad, la innovación y la transición sostenible del sector.